CAMPANA- “A los vecinos de La Josefa, más que incumplirle una promesa, les han mentido en la cara”

Concejales del bloque PJ-Frente de Todos dialogaron con habitantes del lugar donde luego de múltiples promesas de asfalto, la tierra sigue cubriendo las calles del barrio. “Incluso, en la entrada del barrio, un cartel anuncia una obra que nunca se hizo” sostienen.

Vecinos de La Josefa se reunieron con concejales del bloque PJ-Frente de Todos, buscando ser escuchados en cuanto a un reclamo de larga data, y que tiene como principal problemática la falta de asfalto en el lugar.

Hasta allí llegaron los ediles Rubén Romano, Oscar Trujillo, Marco Colella y Georgina López, quienes escucharon atentos las distintas falencias que padecen los vecinos a diario, y se refirieron al proyecto presentado en el Concejo Deliberante y aprobado por unanimidad, que solicita ya sea el asfaltado o la mejora mediante el uso de RAP s del barrio, de las calles Gil Castro y Zaballo, “donde la gente vive sobre un colchón de tierra. El regador no pasa nunca, y ante la falta de lluvia el polvo resulta imposible de impedir en el interior del hogar. La ropa se seca y ensucia permanentemente, y una vecina nos contó que tiene que bañarse en el trabajo porque de sólo salir de su casa ya se llena de tierra. El proyecto fue aprobado, y ahora depende de la voluntad política del Intendente para darles una solución, y dejar de ignorarlos” comentó la autora del proyecto, la Concejal López.

Quien también tomó la palabra fue el Concejal Rubén Romano, quien dijo: “Esto es una clara muestra de lo que son las promesas de campaña para algunos candidatos. Se olvidan, o deliberadamente las ignoran tras ser elegidos por el pueblo. A los vecinos de La Josefa, más que incumplirle una promesa, les han mentido en la cara. Porque se les prometió que les iban a asfaltar todo el barrio e incluso, en la entrada del barrio, un cartel anuncia una obra que nunca se hizo”.

Los ediles se llevaron consigo reclamos de los más variados. “Cuando llueve, la planificación errónea y los trabajos de apuro hicieron que exista un gran desnivel entre las calles y la zanja, por lo que con cada lluvia fuerte, deben soportar que el agua les ingresen gran cantidad”.

Respecto al agua, pero potable, explicaron que “en varios sectores del barrio sale por las canillas de color oscuro, y los vecinos nos dicen que es intomable. La potabilidad de la misma no tiene ninguna garantía. Y la economía no permite pensar en agua envasada como una opción. Es un conjunto de cosas que representa el olvido de todo un barrio. Y resulta doloroso e ingrato que tengan que esperar a las elecciones para que alguien se digne a escucharlos, aunque luego solo obtengan a cambio un par de promesas vacías” concluyeron.