COLUMNA-¿Qué dice? ¿De qué habla, Diputada?

POR: Eduardo Rivas (@Eduardorivas07) Cuando Facundo Cabral contaba su debut artístico en el Hotel Hermitage en Mar del Plata allá por 1959 decía que había seguido el consejo de Sara, su madre, quien le había dicho tiempo atrás que cuando no supiera de algo no hablara.

Se ve que Micaela Morán no escuchó a Cabral ni a su madre o mucho caso no le hizo porque en la intrascendente conferencia de prensa brindada el pasado jueves en el recinto del Concejo Deliberante, dejó a las claras que no sabía de lo que hablaba… o quizás sabía demasiado y cometió un furcio, un acto fallido.

Sigmund Freud definió al fehlleistung o acto fallido como una especie de ‘traición’ del inconsciente, que hace que el sujeto diga lo que conscientemente no quería decir o haga lo que no quería hacer, revelando así un deseo o intención inconscientes.

Entonces quizá Morán sabía lo que decía pero no lo quería decir y sin querer lo dijo.

En esta conferencia de prensa donde estuvo acompañada de su colega Patricia Moyano y la Vicepresidente del Concejo Deliberante Ana Laura Allemann quienes no comentaron nada y validaron con su silencio los dichos de la legisladoraMicaela Morán afirmó, refiriéndose al proyecto presentado por Sergio Massa para que quienes pagan impuesto a las ganancias tengan una base de $150.000, que ‘Si bien el Estado va a dejar de recaudar 4000 millones de pesos, la idea va a ser poder recuperarlo a través de otros impuestos como son el IVA’.

¿Sabrá Morán lo que dijo? Según ella esto genera exactamente lo contrario a lo que dice promover, le explicamos por qué. El ocupar el cargo de Diputado no da impunidad para decir cualquier cosa.

El Impuesto a las Ganancias, que debe ser modificado en sus bases imponibles, obliga a pagar a quienes tienen ciertos ingresos mínimos. Hoy por hoy está distorsionado conceptualmente porque la base es muy baja y porque quedan incluidos trabajadores y jubilados, cuando el salario o la jubilación no son una ganancia. Pero conceptualmente se trata de un impuesto progresivo en el que quién más cobra, más paga. No paga lo mismo el obrero de una fábrica que el dueño de la misma.

El Impuesto al Valor Agregado, el IVA, en cambio, es un impuesto regresivo puesto que se aplica una alícuota común a un bien determinado que tiene que ser pagado por cualquiera que adquiera dicho bien. El pan y la mayoría de las leches, por ejemplo, tienen una tasa de IVA del 10,5%, y tomando el mismo ejemplo que antes, tanto el obrero de una fábrica como el dueño de la misma pagan esa tasa de 10,5% del total de su compra de pan o leche de impuesto al valor agregado, sin discriminación.

Por eso se caracteriza al Impuesto a las Ganancias como un impuesto progresivo donde a mayor ingreso más impuesto, y al Impuesto al Valor Agregado como un puesto regresivo donde todos pagamos lo mismo, sin tener en cuenta el nivel de ingresos.

Pues bien, esa es la propuesta de Morán. Que todos paguemos lo mismo. Que lo que no se recauda a través del pago del Impuesto a las Ganancias por quienes ganan por debajo de $149.999 por mes, lo cubran quienes compran pan o leche. En lugar de hacer una reforma tributaria en serio donde quienes más ganen más paguen, pero en serio, subiendo las alícuotas a los sectores de mayores recursos deciden socializar la recaudación cobrándole, en los almacenes o supermercados, a los que menos tienen.

Está bien que se modifiquen las alícuotas, está mal que se haga de esta manera. En caso de aprobarse el proyecto propuesto por Massa, que seguramente contará con un gran impulso cuando la mayoría automática del Concejo Deliberante zarateño apruebe el proyecto prometido por Allemann, dejarán de pagar Impuesto a las Ganancias muchos trabajadores, lo que es bueno, y según los dichos de Morán esto generará más consumo, y por ende mayor recaudación de IVA, donde todos pagamos lo mismo, y en consecuencia se vuelve regresiva la recaudación.

Esta lógica, que solo se sostiene si todo lo recaudado se traslada a consumo, lo único que hace es achatar la pirámide tributaria.

Lo que Morán presenta como un cambio revolucionario no es más que un parche, otro más de los muchos que se van aplicando en la temática, para que el financiamiento provenga de los que menos tienen para favorecer a la ‘clase media’ sin molestar a la clase alta.

No hay un cambio sustancial en el financiamiento del Estado, lo que hay, según sus dichos, es una transferencia de recursos de quienes menos tienen en favor de ‘la ancha avenida del medio’ que es quien define las elecciones, y los próximos comicios están a la vuelta de la esquina.

Al final de cuenta lo que propone Morán no es más que cumplir con la propuesta de campaña de Deolindo Felipe Bittel, candidato peronista a la Vicepresidencia del país en 1983 quien afirmó que ‘la alternativa de la hora es Liberación o Dependencia… y nosotros vamos a optar por la Dependencia’.

Hay quien dice que fue un fehlleistung… más bien se trató, en ambos casos, de honestidad bruta.

FUENTE: https://principedelmanicomio.wordpress.com/2021/02/13/que-dice-de-que-habla-diputada/